Mascarillas

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Preguntas frecuentes:

¿Para qué sirven las mascarillas faciales?

¿Pensando en usar una mascarilla facial? Atención, estás adentrándote en algo que engancha. Las mascarillas faciales poseen distintas funciones y maravillosos beneficios para la piel que podrás descubrir con su uso. 

Exfolia la piel, limpiando en profundidad y eliminando las células muertas.

Hidrata y nutre la piel en profundidad gracias a sus principios activos.

Proporciona luminosidad y energía a la piel.

¿Cuáles son los tipos de mascarillas faciales?

Hoy en día, tenemos la grandísima suerte de tener disponible una gran variedad de mascarillas faciales, cada una con una composición, funciones y beneficios distintos. Si quieres diferenciar las mascarillas faciales como toda una experta, nuestra recomendación es que prestes atención al formato:

Mascarilla velo. Esta mascarilla está hecha de celulos biológica. Son de un solo uso y se colocan sobre la cara, se deja actuar durante unos minutos y después se retira. Pueden poseer una gran variedad de principios activos como elastina, caviar, vitamina C, colágeno y ácido hialurónico.

Mascarilla de arcilla. Estas mascarillas se ofrecen hechas o en polvo, a las cuáles hay que añadirles un poco de agua. Este tipo limpian en profundidad. Por lo tanto, son muy convenientes para las pieles grasas. Se aplica y se deja actuar hasta que se endurezca. Después se retira con agua de forma fácil.

Mascarilla en crema. Gracias a su textura facilita la absorción de nutrientes. Son muy populares.

Mascarillas peel off. Consiste en un gel que se aplica en la cara y se deja actuar hasta que se endurece para posteriormente retirarlo como si fuera una segunda piel. 

Mascarillas burbujas. Este tipo de mascarillas está hecha con arcilla y carbón, a los cuáles se les puede añadir otros como elementos antioxidantes, té verde, nutrientes,...Al entrar en contacto con el exterior, esta mascarilla se hincha y adquiere una textura de mousse. ¿Qué ventaja tiene esto? Consigue estimular la piel favoriendo la aportación de nutrientes y limpieza. Esta mascarilla no llega nunca a endurecerse, lo que permite su eliminación de forma cómoda y agradable. 

Mascarillas magnéticas. La aplicación de esta mascarilla se realiza como otro tipo crema o mousse. Se debe extender con una espátula pero su retirada se realiza con un imán. ¿Por qué es así? Este proceso proporciona una acción antienvejecimiento. Además, consigue mayor luminosidad y firmeza. Su precio puede rondar los 75€.

Mascarillas exfoliantes. Están elaboradas con el objetivo de eliminar piel muerta e impurezas. 

Mascarillas efecto lifting. Estas mascarillas se dividen en distintos parches específicos para distintas zonas del rostro donde las arrugas aparecen antes. Su nombre tiene origen en su objetivo: proporcionar tersura a la piel. 

Mascarillas de oro. En la composición de este tipo de mascarilla se encuentra el oro. ¿Por qué? El oro posee iones, los cuáles estimulan la circulación y mejora la regeneración celular de la piel. Por supuesto, se trata de las mascarillas más elevadas en precio. En este tipo de mascarillas también puedes encontrar otros componentes añadidos como la coenzima Q10, el ácido hialurónico o agentes hidratantes. 

¿Se aplica primero la mascarilla o el exfoliante?

¿El orden de los cosméticos no es lo tuyo? En este caso, el orden de la aplicación de la mascarilla (si no exfolia) y el exfoliante es fácil. Primero se aplica el exfoliante y después la mascarilla. La razón es clara. Con el exfoliante limpias tu piel a fondo y la preparas para que pueda absorber el resto de los tratamientos al máximo, entre ellos la mascarilla. 

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